Heridas

Una herida en la piel que no se cura, se cura lentamente o cicatriza, pero tiende a reaparecer se conoce como una herida crónica. Algunos de los muchos casos de heridas crónicas (en curso) pueden incluir traumatismos, quemaduras, cáncer de piel, infecciones o afecciones médicas subyacentes como la diabetes. Las heridas persistentes requieren un cuidado especial.

Las úlceras se ven comúnmente en pacientes que padecen diabetes, neuropatía o enfermedad vascular. Las heridas abiertas pueden exponer a los pacientes a un mayor riesgo de desarrollar infecciones en los tejidos subyacentes.

Úlceras diabéticas

Hasta ahora, la respuesta médica para este tipo de pacientes ha sido limitada. Como resultado, muchos siguen sufriendo de úlceras diabéticas. La falta de un tratamiento efectivo o a veces la negligencia lleva a la propagación y la peligrosa profundización de la herida, hasta llegar a necesitar de cirugía o incluso la amputación de miembros, además de un deterioro de la salud de los diabéticos que pone en peligro su vida.
La diabetes provoca una mala circulación de la sangre, infecciones, daña la estructura celular, y afecta a los nervios (neuropatía), lo que ocasiona un retraso en la curación de las heridas.

Heridas quirúrgicas

Una herida quirúrgica es un corte o incisión en la piel que suele hacerse con un bisturí durante la cirugía. Una herida quirúrgica también puede ser el resultado de un drenaje colocado durante la cirugía. Las heridas quirúrgicas varían mucho en tamaño. Suelen cerrarse con suturas o grapas, pero a veces se dejan abiertas para que cicatricen.

Úlceras por presión

Las úlceras por presión, también conocidas como escaras, son causadas por la presión que se ejerce en la piel durante un largo periodo de tiempo. Esto puede deberse a inmovilidad o a fricción constante. Las áreas propensas a desarrollar úlceras por presión son aquellas donde el hueso está cerca de la piel y la piel está constantemente presionada contra una superficie externa. Dichas áreas son la parte baja de la espalda, los tobillos, las caderas y las nalgas.

¿Qué impide la curación de estas heridas?

El retraso en la curación puede ser resultado de una edad avanzada, una enfermedad subyacente, la gravedad en profundidad o tamaño de la herida, o de una infección bacteriana. Ya que el período de curación de las heridas que son grandes es más largo que el requerido para las heridas pequeñas, durante este tiempo una herida puede infectarse y por ende agravarse. Con la edad, la capacidad de curación del paciente se reduce y el proceso de curación se prolonga.

B-Cure Laser 

Gracias a nuestro mecanismo patentado de dispositivo electroóptico, B-Cure Laser puede utilizarse como tratamiento complementario para heridas agudas y crónicas.

Resultados del ensayo clínico a doble ciego, presentado el 14 de diciembre de 2017 en la conferencia de la IOA (Asociación de Ortopedas de Israel): https://www.youtube.com/watch?v=AUboLxL_ovs ;

Los resultados del ensayo clínico aleatorizado a doble ciego controlado con placebo indican que 12 semanas de tratamientos diarios con B-Cure Laser reducen significativamente el tamaño de las heridas en pacientes con úlceras de pie diabético, en comparación con los tratados con radiación simulada.

El 70% de los pacientes del grupo que utilizó la terapia láser de baja intensidad de B-Cure Laser tuvo >90% de cierre de heridas mientras que sólo el 13% del grupo placebo tuvo este grado de cierre de heridas (p=0.01 por FET, según sus siglas en inglés). Algunas úlceras del grupo activo se habían curado por completo durante el período de prueba.

Cabe señalar que muchos de los pacientes que utilizan el dispositivo, lo prefieren como tratamiento complementario por su eficacia y comodidad para uso doméstico.

Antes del tratamiento                                                Después de 12 semanas

En un estudio sobre las úlceras de pie diabético realizado en el Centro Médico Hadassah de Israel, se obtuvieron resultados impresionantes. “En sólo 7 días de tratamiento, 5 minutos al día con B-Cure Laser Pro, ya se puede ver que la herida está empezando a curar”. El profesor Fidelman afirmó: “Después de 30 días de tratamiento la herida se había cerrado casi por completo”.

El profesor Reis, Médico Ortopeda, descubrió que el tratamiento con B-Cure Laser puede ayudar como tratamiento complementario para las heridas agudas y crónicas. “B-Cure Laser Pro es un buen tratamiento complementario para las heridas, y ayuda a mejorar significativamente el mecanismo natural de curación del cuerpo para la producción de colágeno y elastina, a renovar el tejido de la piel y a acelerar el drenaje linfático para reducir la infección”. El profesor Reis añadió: “El dispositivo provoca la liberación de endorfinas que alivian el dolor (un efecto adicional significativo para quienes sufren de dolor neuropático). Todo ello ayuda a acelerar los procesos de cicatrización de las heridas, al tiempo que se forma un tejido cutáneo nuevo y sano”.

La oportunidad de una vida nueva para los diabéticos desde su propia experiencia

El Sr. Lerner, uno de los primeros pacientes tratados por una herida diabética con B-Cure Laser:

“El año pasado me caí y me lastimé el pie derecho, y se formó una úlcera de 8×7 cm en la parte inferior. Me sometí a tratamiento en varios hospitales y no conseguí ninguna mejora en la curación de la herida. Me sometí a una oxigenoterapia hiperbárica para diabéticos y, aun así, no obtuve mejoría alguna. Encontré un anuncio sobre el dispositivo en el periódico. En tres meses, el tratamiento con B-Cure Laser restauró mi pie a un estado saludable. Las etapas de curación fueron indoloras y no tuvieron efectos secundarios. Me decían que el tiempo necesario para una recuperación completa es de al menos tres años y algunos incluso me aconsejaron amputarme el pie”.

Los resultados de un ensayo clínico de postlaminectomía en el Hospital Beneficência de Sao Paulo, Brasil, mostraron una disminución de la temperatura, la salida del drenaje y el alivio del dolor, además de una aceleración de la curación en el grupo que aplicó láser.

¿Cómo se puede administrar el tratamiento en casa?

En casos de heridas de trauma, quemaduras, cicatrices quirúrgicas y otros tipos de heridas, incluyendo úlceras de pie diabético, es importante limpiar y vendar las heridas de acuerdo con las instrucciones de un médico, y utilizar B-Cure Laser como tratamiento complementario.

Es normal que los pacientes se preocupen ante todo por la comodidad. En este caso conseguirán lo que buscan ya que el tratamiento se aplica en la casa del paciente, con la dirección y orientación del equipo profesional de B-Cure y su médico. No implica dolor, molestias y no tiene efectos secundarios conocidos. Por favor, tenga en cuenta que nunca se debe utilizar el dispositivo B-Cure Laser como un tratamiento independiente.

¿Cómo funciona B-Cure Laser?

B-Cure Laser es una tecnología basada en terapia láser de baja intensidad (LLLT por sus siglas en inglés también conocida como láser frío), es un rayo láser que actúa sobre la piel y al mismo tiempo penetra profundamente en los tejidos subyacentes, sin efecto de calentamiento y sin dañar la piel. La terapia con láser de baja intensidad estimula la actividad celular, refuerza las señales celulares y aumenta la eficacia natural del sistema inmunológico del cuerpo. Impulsa la producción de enzimas antiinflamatorias, libera endorfinas (hormonas que reducen el dolor) y aumenta la formación de colágeno y elastina, además, puede utilizarse para tratar heridas como parte de un tratamiento complementario.

Nuestros productos
PROTOCOLO DE TRATAMIENTO

B-Cure Laser es un tratamiento complementario al tratamiento normal y nunca debe ser usado como un tratamiento independiente.

El vendaje debe ser retirado antes de comenzar el tratamiento.

Trate los siguientes puntos:

Márgenes de la herida

Cada cambio de apósito (se recomienda el tratamiento diario, máximo una vez al día): comience con 2 min. por aplicación durante las primeras 2 semanas y si no presenta mejoría, aumente a 3 min. por aplicación.

Cuando se trate el margen de la herida, el haz debe cubrir también 2 mm. del borde exterior de la base de la herida (ver ilustración)

Base de la herida

Cada cambio de apósito (se recomienda el tratamiento diario, máximo una vez al día): comience con 30 segundos por aplicación durante las 2 primeras semanas y si no presenta mejoría, aumente a 1 min. por aplicación.

El número de aplicaciones a realizar depende del tamaño de la herida (ver ilustración)

Ganglios linfáticos inguinales y poplíteos

Aplique diariamente en los dos nódulos linfáticos de la pierna herida (máximo dos veces al día): 1 min. por cada aplicación.

Es aconsejable utilizar el soporte ajustable de B-Cure Laser, para tratar cómodamente las zonas más alejadas y de difícil acceso.

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